Ovejas azules

En verano de 2007 conocí a Noel Gálvez rodando en New York.

Bajo una ola de calor y humedad insoportables, Noel me habló de un proyecto que tenía en la cabeza.

Una especia de homenaje a su abuela. Un cuento con tintes de historia fantástica y todo ello enmarcado como una película de género documental. Casi nada.

“Ovejas Azules”, así se llamó a un proyecto que poco a poco fue tomando forma, y en donde un gran número de profesionales nos entregamos en cuerpo y alma, lanzándonos a una aventura repleta de emociones y problemas por resolver.

El rodaje fue complicado y extenso, rodamos en Sevilla, Madrid, Alcalá de Henares, Puerto de Santa María, Villamayor de Campos (Zamora) y algún otro lugar que seguro ahora se me olvida.

Rodamos en todas las estaciones del año, de día y de noche, con un plan de trabajo sólo apto para tipos duros y a la vez sensibles.

Bajo el sol, la lluvia y la luna llena, dimos forma a este rodaje tan kamikaze como auténtico, y confieso que volvería a repetir mañana mismo.

Hoy, casi 5 años después de rodar el primer plano, esta historia recorre el mundo de festival en festival, cosechando premios y nominaciones.

Enhorabuena Noel y enhorabuena a todos los que hicimos posible que unas simples ovejas dejaran de ser ovejas normales para convertirse en “Ovejas Azules”.

Gracias.



2 respuestas a “Ovejas azules”

  1. Mª Candelas González dice:

    He visto el corto en el Festival de Cine de Sevilla. Me sentí atrapada, emocionada. Todo confluye para percibir la sensibilidad que subyace a la película. Desde las tierras que parecen tener “alma” hssta la infinita ternura con la que abuela y nieto se tratan. En boca de la abuela la expresión “mi rey” se percibe la palabra dotada del don creador. Noe, la obra te espera, no te duermas.

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